Edición N°16
La Revista Proyecto Escuela abre la convocatoria de artículos que serán seleccionados para participar de su 16° Edición “Bienestar Docente. La condición olvidada para una educación de calidad”
Convocatoria
La presente propuesta, elaborada para su presentación en la Revista Proyecto Escuela N.º 16, surge de la necesidad de reflexionar sobre una de las problemáticas más relevantes que atraviesan actualmente las instituciones educativas: el impacto que las situaciones de violencia, conflictividad escolar, sobrecarga laboral y desgaste profesional tienen en el bienestar y la salud emocional de los docentes de las diferentes áreas. Las profundas transformaciones sociales, culturales, tecnológicas y familiares de los últimos años han modificado significativamente las dinámicas escolares, dando lugar a escenarios cada vez más complejos que interpelan permanentemente la tarea docente. En este contexto, la escuela se constituye como un espacio donde convergen múltiples realidades, muchas de ellas atravesadas por situaciones de vulnerabilidad, conflictos interpersonales, problemáticas socioemocionales y demandas que exceden, en numerosas oportunidades, la función pedagógica, generando nuevos desafíos para quienes enseñan.
El docente, además de desempeñar su rol pedagógico, se enfrenta diariamente a la necesidad de contener emocionalmente a sus estudiantes, intervenir en conflictos, mediar con las familias, acompañar situaciones de vulnerabilidad y responder a crecientes exigencias institucionales y administrativas. Estas responsabilidades, sumadas a la necesidad de garantizar el derecho a la educación en escenarios cada vez más complejos, generan una importante sobrecarga emocional que repercute en su bienestar físico, psicológico y profesional.
En muchas ocasiones, el educador debe sostener situaciones de agresividad, violencia verbal y física, conflictos entre estudiantes, dificultades en la convivencia, escasa participación de las familias, problemáticas de salud mental, consumos problemáticos, situaciones de vulneración de derechos y otras realidades sociales que ingresan diariamente a la escuela y atraviesan el trabajo cotidiano dentro del aula. A ello se suman las demandas administrativas, la necesidad de responder a múltiples requerimientos institucionales y la responsabilidad de garantizar trayectorias educativas de calidad para todos los estudiantes.
La exposición permanente a estas situaciones puede generar elevados niveles de estrés, agotamiento físico y emocional, ansiedad, frustración, sensación de impotencia y desgaste profesional. Cuando estas condiciones se sostienen en el tiempo sin espacios institucionales de acompañamiento, escucha y contención, no solo se ve afectada la salud integral del docente, sino también el clima institucional, la calidad de los vínculos pedagógicos, la convivencia escolar y los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Frente a esta realidad, resulta imprescindible promover instancias de formación que permitan a los docentes no solo comprender el impacto que estas situaciones tienen sobre su salud emocional, sino también incorporar herramientas y estrategias concretas para intervenir de manera adecuada. En este sentido, la capacitación propone fortalecer competencias relacionadas con la regulación emocional, el manejo del estrés, la comunicación asertiva, la escucha activa, la mediación escolar y la resolución pacífica de los conflictos.
Asimismo, se trabajará sobre estrategias que permitan al docente identificar tempranamente situaciones de riesgo, establecer límites claros dentro del aula, implementar acuerdos de convivencia, utilizar técnicas de desescalada frente a episodios de violencia, favorecer el diálogo como herramienta de intervención, fortalecer el trabajo colaborativo con los equipos de conducción, los Equipos de Orientación Escolar y las familias, y conocer los protocolos institucionales vigentes para actuar de manera segura y conforme a la normativa.
La propuesta también busca promover el desarrollo de estrategias de autocuidado profesional, brindando recursos para reconocer las señales de estrés y agotamiento, prevenir el desgaste laboral, fortalecer la resiliencia, mejorar la organización del trabajo cotidiano y generar redes de apoyo entre colegas. De esta manera, se procura que el docente pueda afrontar los desafíos actuales con mayores recursos personales e institucionales, preservando su bienestar y fortaleciendo su práctica profesional.
El cuidado del bienestar docente constituye hoy una condición indispensable para garantizar una educación de calidad. Cuidar a quienes educan implica reconocer que la salud emocional de los docentes es un componente esencial del proceso educativo y un factor determinante para la construcción de trayectorias escolares sostenidas, instituciones saludables y comunidades educativas comprometidas con la inclusión, la convivencia democrática y el respeto por los derechos de todos sus integrantes.
La presente propuesta se enmarca en la Ley Nacional N.º 26.892; en la Ley N.º 223 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; en la Ley N.º 5.738 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; en la Resolución N.º 1473/MEDGC/2025; y en el Reglamento Escolar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Resolución N.º 218/MEGC/2026), que establecen el marco para la convivencia escolar, la prevención de la violencia y la protección integral de derechos.
Desde esta perspectiva, la presente propuesta busca constituirse en un aporte para la comunidad educativa, promoviendo la reflexión sobre la importancia de cuidar a quienes sostienen diariamente la tarea de enseñar y ofreciendo herramientas concretas que permitan intervenir con mayor seguridad, confianza y eficacia frente a las situaciones complejas que se presentan en las escuelas. Fortalecer el bienestar docente, desarrollar estrategias de prevención e intervención y promover instituciones educativas saludables constituye hoy una responsabilidad compartida y una condición esencial para construir escuelas donde enseñar y aprender sea posible en un marco de respeto, cuidado y convivencia democrática.
