EDITORIAL

Violencia para todos no es un título más. Se trata de ponerle nombre a una situación que de un tiempo a esta parte se ha ido profundizando y que son pocos los ámbitos donde se habla. 

Esta edición número 15 de la Revista Proyecto Escuela vuelve a ser eco de esos temas que suceden en las comunidades educativas y que muchas veces son ignorados. Y la situación de lo que pasa en las aulas es una demostración de la manera en que vivimos como sociedad. 

Por sobre los textos que encontrarán en este número, todos recolectados en base a experiencias, miradas y pareceres de los distintos docentes de nuestro sistema educativo, yo quiero acercar mi mirada sobre el tema que nos convoca. La violencia en las escuelas es una realidad que sufren cada día nuestros docentes. No podemos ignorar esto y debemos asumirlo con responsabilidad y compromiso.

¿Por qué pensamos que cada vez menos personas se interesan por la docencia? ¿Por qué no analizamos que se ha perdido la vocación de enseñar y estar frente a un grupo de niños, adolescentes o jóvenes? ¿Por qué no nos sinceramos y asumimos que además del factor económico, hoy ser docente termina siendo un riesgo en una sociedad cada vez más frustrada? ¿Hasta cuándo debemos naturalizar situaciones donde un docente es agredido por padres o alumnos? Incluso, ¿por qué se habla de esto tan poco en las reuniones con funcionarios, ministerios o autoridades educativas?

Estas preguntas son simplemente algunas de las que me hago una vez leído cada uno de los textos que componen estas páginas. La lectura de esta edición de Proyecto Escuela resulta fundamental para encontrar las respuestas a estos interrogantes. Y se torna casi obligatoria para aquellos que queremos frenar este flagelo. 

Las páginas que siguen son obras de los actores del sistema educativo y de la realidad que se desenvuelve en cada una de las comunidades. Uno podrá estar a favor o en contra de los textos aquí presentados, pero no podrá jamás decir que esta problemática no existe, que es recurrente y creciente y que por eso parece que se ha convertido en un derecho universal. Hoy en día en las escuelas parece que hay violencia para todos. 

Por sobre cualquier polémica, los invito a que sigamos en este camino de animarnos a encontrar los ámbitos donde expresarnos, dialogar, escribir e intercambiar pareceres, saberes y vivencias. El tema de hoy no es el soñado por nadie, pero sí es el que debemos afrontar con la convicción de que desde este espacio trabajamos incansablemente para que enseñar vuelva a ser la prioridad y ser docente vuelva a convertirse en la profesión de vocación y servicio más linda del país. Hacia ello vamos, todos juntos. 

Facundo Lancioni Kaprow
Secretario General de SEducA

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